Cibersur.com | 21/07/2026 08:48
La inteligencia artificial ya no solo está transformando la forma de trabajar, sino que está redefiniendo el valor de los profesionales en el mercado laboral. Los trabajadores con competencias en inteligencia artificial percibieron en 2024 una prima salarial media del 56%, más del doble que el año anterior, según el último PwC AI Jobs Barometer 2025. Al mismo tiempo, los sectores con mayor exposición a la IA registraron un crecimiento de los ingresos por empleado aproximadamente tres veces superior al de aquellos con una menor implantación de esta tecnología.
Para Setesca Talent, firma especializada en selección de perfiles tecnológicos y directivos, estos datos reflejan el inicio de una nueva brecha laboral que irá intensificándose durante los próximos años: la que separa a los profesionales capaces de utilizar la inteligencia artificial para generar valor de aquellos que aún no han incorporado estas competencias.
"Estamos asistiendo al nacimiento de una nueva brecha laboral. Ya no basta con tener experiencia o conocimientos técnicos; las empresas buscan profesionales capaces de integrar la inteligencia artificial en su trabajo diario para mejorar la productividad, optimizar procesos y acelerar la toma de decisiones", afirma Jordi Damià, CEO de Setesca Talent.
La IA deja de ser un valor añadido para convertirse en un requisitoLa creciente implantación de soluciones de inteligencia artificial en las organizaciones está modificando los criterios de selección de talento. Según Setesca Talent, cada vez son más las compañías que incorporan el dominio de herramientas de IA como un requisito en procesos de selección de perfiles tecnológicos, comerciales, financieros, de marketing o de gestión.
Lejos de limitarse a puestos altamente especializados, la demanda de profesionales con competencias en IA se está extendiendo a prácticamente todas las áreas de la empresa, impulsada por la necesidad de mejorar la eficiencia y la competitividad.
"Las empresas no están contratando estos perfiles por seguir una moda tecnológica. Lo hacen porque comprueban que un profesional preparado en inteligencia artificial aporta mucho más valor al negocio, incrementa la productividad del equipo y contribuye directamente a mejorar la rentabilidad de la organización. Esa es la razón por la que su demanda crece a un ritmo cada vez mayor", explica Jordi Damià.
La productividad marca la diferenciaEl incremento salarial asociado a las competencias en inteligencia artificial responde, según Setesca Talent, a una lógica empresarial clara: las organizaciones están dispuestas a pagar más por aquellos profesionales capaces de generar un mayor retorno económico.
Los datos del PwC AI Jobs Barometer 2025 muestran que los sectores más expuestos a la inteligencia artificial están experimentando un crecimiento de los ingresos por empleado significativamente superior al resto, lo que evidencia el impacto directo que estas capacidades tienen sobre la productividad y los resultados de negocio.
Esta realidad está acelerando la competencia por atraer y fidelizar talento con conocimientos en IA, especialmente en ámbitos como análisis de datos, desarrollo tecnológico, automatización, operaciones, consultoría, finanzas o marketing.
Formarse en IA será un factor decisivo para la empleabilidadDesde Setesca Talent consideran que la inteligencia artificial dejará de ser, en muy poco tiempo, una competencia diferencial para convertirse en una habilidad básica en numerosos puestos de trabajo.
"La mejor forma de reducir esta nueva brecha laboral pasa por la formación continua. Los profesionales que incorporen la inteligencia artificial como una herramienta habitual de trabajo tendrán muchas más oportunidades de acceder a mejores posiciones, mejores salarios y una mayor proyección profesional. Quienes no lo hagan corren el riesgo de perder competitividad en un mercado laboral que evoluciona a gran velocidad", concluye Jordi Damià.
Para Setesca Talent, el desafío ya no consiste únicamente en encontrar talento, sino en desarrollar profesionales capaces de combinar conocimiento técnico, capacidad de adaptación y un uso eficaz de la inteligencia artificial para responder a las nuevas necesidades de las empresas.